Cuentos del Conejo II

Estoy de vuelta con un micro relato, que se suponía era diario, pero bueno, algunos contratiempos, pero aquí está su dosis de Yuri

Todos los días me levantaba con la esperanza que fuese distinto, con buena y renovada actitud, pero siempre ocurría lo contrario.

Desesperada, desganada con el pasar de los minutos. Una nube gris se cernía sobre mí. Le recordaba siempre, a mi tormenta, mientras yo era simplemente una llovizna.

Un huracán es como lo describiría. Fuerte, intenso, destructivo, pero hermoso, natural, causando desastres que luego intentaba reponer. Caía y se levantaba para demostrarme y a sí mismo lo que valía.

Me limitaré a decir que nos conocimos por casualidad (aunque ya no crea que haya sido por eso, pues no existe), mientras tenía una vida un tanto agitada, yo era un poco aburrida. Salía con amigos sí y tuve algunas relaciones sexuales, primero por amor, luego, ya no sé, supongo que por placer.

Al conocernos, no sabía nada de mi pasado que intentaba borrar, eso que me marcó y me hundió por unos instantes y estaba en la oscuridad total, similar al fondo del mar.

Hablando del océano, era misterioso, muy adaptable y cambiante a la vez, rodeado de una luz que yo he envidiado tener. En un principio, nuestra relación era simplemente de amistad, tocando temas muy por encima y ayudándole con algunos asuntos que tenía.

Todo escaló muy rápido, pues en una ida al cine, nos besamos, a pesar de saber que ella salía con alguien más, lo disfruté.

Mis sentimientos fluyeron y empezaron a amarle, a preocuparme por su bienestar, tanto, que cuando supe que tenía una enfermedad terminal, estuve a su lado. Fui la única que lo estuvo.

-Te amo- le comenté mientras las nubes de tormenta rodeaban a la ciudad y rugidos, fuertes e imponentes como los de un león se escuchaban.

-Y yo a ti. Siempre te he amado, pero nunca te lo había dicho, por miedo a perderte- contestó, mientras estaba recostada en una cama, con ayuda de máquinas para respirar.

-Discúlpame que me haya tardado demasiado en decírtelo. Si lo hubiera hecho antes, habríamos disfrutado más cosas, como ir a museos, a cines para besarnos. Llevarte a conocer a mis padres y la zona donde vivo, pues hay un hermoso lago con cisnes y patos y diversas especies animales que viven ahí- dice dándome un besito, mientras toma mi mano, al tiempo que cierra lentamente los ojos y queda en un profundo sueño, que muchas personas envidiarían.

Al saber que el destino está fijado, acaricio su cabellera. Lágrimas y lamentaciones salen de mí ser, gritos de desesperación y negación se hacen presentes, mientras unos ángeles hacen lo posible para reanimarla, para que viva unos instantes más a mi lado.

Su lucha de años contra ese padecimiento, la dejaron muy débil y…

Caí en depresión tras su pérdida. Me emborrachaba y buscaba escapes nada sanos para evitar lidiar con el dolor de ya no tenerla a mi lado. “Le amé demasiado, en verdad la amaba”. Esas palabras se repetían una y otra vez sin darle significado a lo que en verdad quería decir o hacer.

Años y años pasaron y yo hundida en mi círculo. Hasta que un día; bueno, una noche, todo cambió.

Recostada en mi cama, viendo por el celular, varias imágenes de nuestra juventud, fatigada y molesta con el mundo, tuve un precioso sueño, donde la vi. Su rostro reflejaba mucho más pesar y preocupación que el mío, cansancio, pero a pesar de ello, mucha paciencia y sobretodo, amor del más puro e inocente, como el de un padre hacia su hijo.

Comencé a llorar de nueva cuenta, disculpándome con ella, por no haber hecho algo más de mi vida.

-Tonta- mencionó dándome un tierno besito. –Aquí ya estás bien, estás a salvo. Todos tus sufrimientos se han ido y ya podemos estar juntas para siempre. Cuando renazcamos, te buscaré y me aseguraré de que en verdad lo estemos, pero tú también búscame, así habrá valido la pena todo ese tiempo alejadas- me dio un tierno beso en los labios, mientras nos elevamos por el cielo azul lleno de nubes blancas y puras, como un niño recién nacido.

La policía y peritos entran en mi habitación, viendo la silueta de una joven de cercanos los veinticinco años, de cabellera larga oscura que cubre su pálido, ojeroso y sonriente rostro, junto a unas botellas de alcohol y una vieja fotografía.

Resultó que la bebida, los cigarros y algunas pastillas que me auto receté, ayudaron a un soplo que tenía en el corazón desde mi infancia; aunque muchos relacionen que fue por ese vicio, los forenses dictaminaron que fue un infarto al miocardio, debido a que en la prueba toxicológica, era como si nunca hubiera consumido algo de eso, lo que hizo que por fin, me reuniera con mi princesa tras mucho tiempo de estar separadas físicamente.

Hace mucho frío y me dirijo con rumbo a la secundaria. El año es el 2010, diciembre de ese año. Suspiro pesadamente mientras acomodo la mochila sobre mis hombros para continuar con mi camino.

Una chica de mi edad, quien usa el mismo uniforme del colegio donde asisto, se encuentra en piso recogiendo unas cosas que se le cayeron. Intenté ignorarla, pero algo me hizo acercar para ayudarle, siento algo que me  hace vibrar.

Ella es de corta cabellera marrón claro, ojos verdes y de piel blanca, usando unas pequeñas gafas color gris, que le dan mucho brillo a su rostro.

Ambas nos vemos por unos instantes, confundidas al principio, pero a la vez, sumamente sonrojadas a pesar que antes ni la palabra nos habíamos dirigido; es más, desconocía que íbamos a la misma escuela. Por inercia y sin que nadie estuviera a nuestros alrededores, me lanzo sobre ella, besándola.

Nos separamos de inmediato, mientras nuestros corazones laten y el viento mueve con mucha suavidad el uniforme que usamos. Parece que una de las dos va a emprender la famosa “graciosa huida”, pero como si de una jugarreta del destino se tratase, escucho que alguien comenta “que bueno que me encontraste, amor mío”.

Veo que sonríe y como si supiera que hay algo más entre nosotras de vidas pasadas, toma mi mano y la besa.

Recuerdos de alguien en el hospital, dando un cariño a esa misma parte de mi cuerpo. Es muy breve, tanto que caigo al piso llena de asombro e incredulidad.

-Al fin te encontré- digo de forma inconsciente.

Su rostro denota una tranquilidad y seguridad pasmosa,  aunado a que alegría está de oreja a oreja. Toma mi mano y continuamos con rumbo a la escuela, para retomar nuestra promesa que hicimos aquella vez, en el otro lado del velo.

Te amo.

Y yo a ti te amo, mi princesa.

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Natsueditorial diciembre 2012 Junio… ¿Diciembre?

Hola a todos, de nueva cuenta Natsu. Si, es Noche Buena y nadie me ha felicitado por la casi “navidá”, ya verán ¬¬,  les traerán puro carbón ¬¬

Bueno, antes de desviarme mas del tema y sin ser ardilla, como se diría por acá, que pasen alegremente con sus seres queridos estas fechas y tengan recuerdos inolvidables, la familia, nos guste o no, son los primeros amigos que tenemos (: así que hay que disfrutar con ellos.

Junio, ¿qué nos trajo la mitad del año?, mes de mi cumpleaños, con algunos altibajos, como de costumbre, pero lo único sobresaliente, fue esa fecha en que cumplí años, gracias a los que se acordaron de mí (:

Julio, mes de elecciones aquí en el país, mes del fraude ya conocido y la imposición… solo eso y ya, puras quejas de la vida, seguia alegremente platicando con vos :$ y así llego Agosto.

Con problemas en la conexión a internet y tu alejamiento, casi me devastan, lo único para reportar este mes (de lo que me acuerdo), fueron los juegos olimpicos y la “sorpresa” de México llevándose pura medalla de oro, puro vende humos, como llego a decir muy de vez en cuando..

Septiembre, (¿YIHAW? o como se escriba xD), tareas, temblores, mes de algo de angustia, mes algo movido, de “desapariciones” y mas alejamiento entre nosotros 😦

Octubre, hacerme cargo de la casa, olvidar mis deberes como admin de este espacio, retomar los estudios y ahora si, ir más seguro de lo que quiero, paso a paso.  Sorpresas muy gratas que me dejaron con la boca abierta.

Noviembre, penúltimo mes del año; lo que recuerdo fue que me concentré en los estudios y los tiempos que podíamos pasar juntos se limitaba -3- y aunque no quieras, ya voy para allá xD

Diciembre, así como escribí lo de Enero, llego Diciembre, donde nos terminamos por alejar más para encontrarnos, obvio, extraño también las largas charlas hasta la madrugada que solíamos tener (aunque ya no tan de madrugada ¬¬U), los momentos juntos y las peleas que nos llegaban a acercar. No se que nos depare el 2013, pero quisiera seguir a tu lado, ¿me lo permites :$?

Pues bien, aun quedan algunos días del año, viene navidad y la cena en noche buena, ojalá (y como mencioné al principio), se la pasen muy bien en compañía de los seres queridos, en un rato más a cenar y a pasarla con mi familia 🙂

Aquí nos estaremos viendo el próximo año. Que la paz esté con ustedes, pueden opinar en paz y felicitarme :P.

Feliz año nuevo y Feliz navidad

Natsueditorial Febrero-Mayo 2012

Hola, ¿cómo les va?, aquí en una nota mas de la serie de post que pondré a lo largo de estos últimos días del año, con respecto a lo ocurrido en este 20-12. El mes que le toca ahora es Febrero a Mayo

En Febrero lo más sobresaliente fue el hecho que continuaba con los estudios, dejando que mi cerebro se empapára y retomára el camino perdido mucho tiempo atrás, recordar eventos y superar traumas. Ese ciclo se estaba cumpliendo, superándome a mi mismo y empezando a agradarme.

De ahí, nos pasamos a Marzo, aquí seguía con más fuerza y decisión mi camino elegido, claro, había dudas y me llegaron a atormentar por mucho tiempo y otros temores del pasado querían renacer, era una incesante lucha entre mis demonios y yo por tomar el control de mi parte física y espiritual.

Así llego Abril, con muchas dudas e inquietudes, personas en mi entorno querían hacerme ver las consecuencias de mis acciones, mientras seguía con mi princesa (si lees esto, te adoro :P), aun mantenía algunas cosas ocultas, puesto que pensaba en no molestar a nadie con mis problemas. Fue cuando me di cuenta, a finales de mes, que aun no era tiempo para continuar con mis planes y que debía de detenerme un momento a recapacitar sobre ello. También que puedo lograr lo que quiero, cuando lo decido.

Mayo, a decir verdad, no fue muy movido este mes, puesto que estaba aun recuperándome de lo acontecido en Abril pasado, seguía conociéndote y enamorándome de ti a cada momento que pasaba a tu lado, claro, me daba cuenta de tus cambios de humor y ahora digo que fue en parte, culpa mía por no haber hecho algo para ayudárte en ello. Lo siento princesa (como te darás cuenta, ya no me disculpo tanto 😛 )

Bien, así termina este pequeño espacio, mañana será de Junio a Septiembre, una felicitación especial por las fiestas decembrinas, ojalá se lo pasen muy bien en compañía de sus seres queridos y si son algo grinch, pues también 🙂

Natsu-Editorial

Órale, esta vez si estoy sin palabras, me han dejado boquiabierto. Con una transmisión televisiva desde el pasado domingo, se ha desatado ya una guerra que logro su cometido, pelearnos entre nosotros lo mexicanos, si no les agradaba esa cantante bien, si les agradaba, también, a mi me era indiferente; si, es una pena que haya muerto y que pueda encontrar descanso.

Pero si, estoy anodadado, trato de encontrar ahora las palabras correctas para describir lo que siento, este nudo de impotencia de ver como defienden tanto a las televisoras quienes no pasan otras notas que no sea sobre ese accidente; ¿ya se les olvidó lo sucedido el 1 de diciembre, con las detenciones albitrarias e injustificadas?, ¿ya se les olvido el caso Televisa-Nicaragua? Y otros tantos temas de suma importancia, pero no, el mexicano es de memoria a muy corto plazo, no hay ese valor y se dejan apabullar y controlar por lo que diga la “caja idiota”.

Si saben que el salario mínimo en el país, debe hondar en los 500 pesos a la quincena, pero no, son solo 63 pesos, de los cuales, van a bajar puesto que con la reforma laboral “habrá más empleos”, pero lo que no les dicen, habrá mas deempleos, y todo subira y el salario bajará.

Están vendiendo (sino, es que solo le firmen a las escrituras) al país, todo ha sido privatizado, nada es del pueblo, el petroleo, la luz, las carreteras y caminos, las tierras, solo les falta poner impuesto porque respiramos y la mayoría, decidirá que eso esta bien lo que una minoría decida.

Esa minoría, nos tiene atados, deciden dar notas como estas, coberturas desde el lugar de los hechos, malinformando a la sociedad para que exista una separación mayor entre nosotros los trabajadores (aunque no les guste ser llamados así, el proletariado, que hasta deberían de sentirse orgullosos de serlo, pero bueno, si se ofenden con esa palabra, a quien le quede el saco).

Creo que siguen logrando su cometido de mantener al pueblo expectante de la próxima noticia mitotera que sacarán, del siguiente campeón del fútbol mexicano, de si Marquez noqueó a Pac-Man, pero no de la contraparte de la reforma laboral y las siguientes que vendrán, porque el pueblo lo decidio.

Bien hecho México, mejor dicho, bien hecho pueblo de México, porque la tierra, la extensión territorial no tiene la culpa de ello, me haz dejado sin palabras…